enero 29, 2026

Primo, quema viva a familia en Michoacán

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Morelia, Michoacán, 26 de enero 2026.- Un caso de triple homicidio ocurrido en Michoacán ha provocado consternación social, particularmente entre la comunidad sorda y organizaciones de derechos humanos. Las víctimas fueron Víctor Manuel Mújica Vega, de 37 años; Anayeli Hernández León, de 36; y su hija Megan Eileen, de 12 años.

La familia era ampliamente conocida por su trabajo como intérpretes de Lengua de Señas Mexicana (LSM). Colaboraban de manera regular con instituciones públicas, entre ellas el Congreso del Estado de Michoacán y diversas dependencias gubernamentales, donde contribuían a la inclusión de personas con discapacidad auditiva.

Privación de la libertad y traslado forzado

Los hechos se iniciaron la noche del 14 de enero de 2026, cuando tres personas arribaron alrededor de las 22:30 horas al domicilio familiar, ubicado en el fraccionamiento Valle Verde, en Morelia. De acuerdo con las investigaciones, los agresores mantuvieron privada de la libertad a la familia durante varias horas.

Durante ese periodo, Víctor Manuel fue golpeado en la cabeza y el rostro, lo que le provocó múltiples lesiones, visibles en los dictámenes periciales posteriores. La privación de la libertad se extendió hasta la madrugada del 15 de enero.

Alrededor de las 5:00 horas, los agresores abandonaron la vivienda tras sustraer objetos de valor. Posteriormente trasladaron a las víctimas en dos vehículos: una camioneta pickup roja y la camioneta Chevrolet roja de doble cabina propiedad de la familia.

Durante el trayecto, también se registró el retiro de dinero de una tarjeta bancaria perteneciente a Víctor Manuel, lo que quedó documentado en la carpeta de investigación.

Hallazgo de los cuerpos y confirmación de identidades

Los cuerpos de las tres víctimas fueron localizados el 17 de enero de 2026, a un costado de la autopista México–Morelia–Guadalajara, a la altura del kilómetro 190, cerca de la comunidad de Ucareo, en el municipio de Zinapécuaro.

Los restos se encontraban en un avanzado estado de calcinación y fueron descubiertos por personal militar durante recorridos de vigilancia. Tras el reporte de desaparición, la Fiscalía General del Estado de Michoacán activó protocolos de búsqueda, incluidos Protocolo Alba y Alerta Amber.

Las pruebas de ADN, junto con análisis comparativos de fichas de búsqueda, confirmaron la identidad de las víctimas con altos niveles de coincidencia genética.

Peritajes del Servicio Médico Forense determinaron que la causa de muerte fue asfixia por sofocación, derivada de la inhalación de humo tóxico durante el proceso de carbonización.

Los estudios establecieron que las víctimas se encontraban con vida al momento de ser incineradas. La secuencia de fallecimiento fue: primero la menor, posteriormente el padre y, finalmente, la madre. No se identificaron impactos de arma de fuego, pese a versiones preliminares que apuntaban a ese tipo de lesiones.

Detención de un familiar y proceso judicial

A partir de labores de inteligencia, análisis de cámaras del C5i y reconstrucción de rutas, la Fiscalía identificó la presunta participación de tres agresores. El 24 de enero de 2026 fue detenido Alfredo N., primo de Víctor Manuel, de 45 años de edad.

La captura se realizó en las inmediaciones de un hotel en Tequesquitengo, Morelos, mediante un operativo coordinado entre autoridades de Michoacán, Morelos y la Ciudad de México. El detenido fue trasladado al Centro de Readaptación Social “David Franco Rodríguez”, en Charo.

Audiencia y estatus del caso

El 25 de enero se celebró la audiencia inicial de formulación de imputación (causa 71/2026) ante un juez de control en Morelia. La Fiscalía presentó pruebas periciales, videos y testimonios que vinculan al imputado con los hechos.

El delito fue clasificado como secuestro agravado con resultado de homicidio. Parte de la audiencia se realizó de manera privada para proteger a testigos. La defensa solicitó la duplicidad del plazo constitucional, por lo que la resolución sobre la vinculación a proceso fue programada para el 30 de enero de 2026. Dos presuntos responsables continúan prófugos.

El caso ha generado movilizaciones pacíficas en Morelia, encabezadas por integrantes de la comunidad sorda, intérpretes de LSM y organizaciones civiles, quienes exigen justicia y el esclarecimiento total de los hechos.

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