Congreso Mexiquense impulsa debate sobre la Reducción de la Jornada Laboral
Toluca, Estado de México, 3 de marzo 2025.- El Congreso del Estado de México albergó el primer evento del “Ciclo de Foros: Jornada Laboral Digna”, un espacio promovido por la diputada Ruth Salinas Reyes, del partido Movimiento Ciudadano (MC), con el propósito de socializar la iniciativa federal que busca reformar la Constitución para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales.
El foro congregó a representantes de los tres poderes del Estado, del sector empresarial, académico y de la sociedad civil, quienes coincidieron en la necesidad de avanzar hacia jornadas laborales más cortas, sin descuidar la productividad del país.
El evento fue inaugurado por el diputado Maurilio Hernández González, presidente de la Directiva de la LXII Legislatura mexiquense y miembro de Morena, quien expresó su optimismo sobre la posibilidad de perfeccionar las leyes para mejorar la calidad de vida de las y los trabajadores. Hernández destacó que esta iniciativa podría encontrar un amplio respaldo entre las diferentes bancadas del Congreso, anticipando que las diferencias serán mínimas y resolubles mediante el diálogo. “Debemos encontrar un equilibrio entre empleadores y trabajadores, generando condiciones para una participación justa y equitativa entre todos los sectores involucrados”, señaló.
Por su parte, la diputada Ruth Salinas subrayó la relevancia de iniciar este ciclo de foros en el Estado de México, enfatizando que el objetivo principal es escuchar las voces de todos los sectores implicados. Agradeció las aportaciones de la academia, el sector empresarial, los medios de comunicación, asociaciones civiles y los poderes del Estado, quienes enriquecieron la discusión con sus perspectivas.
Un dato recurrente en las intervenciones fue la posición de México como el país con las jornadas laborales más largas a nivel mundial. Según Jesús George Zamora, consejero jurídico del Poder Ejecutivo estatal, los mexicanos trabajan un promedio de 2,207 horas al año, un 26.6% más que el promedio de los 38 países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). En contraste, países como Alemania y Francia operan con jornadas de entre 25 y 35 horas semanales sin comprometer su productividad.
George Zamora también resaltó que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum está trabajando en una iniciativa propia para abordar esta problemática, en colaboración con el sector empresarial. Además, mencionó que existen otras cuatro propuestas similares presentadas por Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), lo que refleja un interés transversal por atender este tema.
Desde el Poder Judicial, el magistrado Mario Eduardo Navarro Cabral, consejero de la Judicatura del Estado de México, señaló que la reducción de la jornada laboral ha sido una recomendación de organismos internacionales desde hace más de cinco décadas. Coincidió con otros participantes en que los cambios deben implementarse de manera paulatina para garantizar su viabilidad.
Los diputados federales Patricia Mercado Castro y Juan Zavala Gutiérrez, principales impulsores de la iniciativa en la Cámara de Diputados, destacaron que México lleva 90 años incumpliendo el compromiso internacional de reducir las horas de trabajo, firmado en 1933. “No puede ser que seamos el país que más trabaja entre las economías de ingreso medio de la OCDE y, al mismo tiempo, uno de los menos productivos, junto con Colombia”, lamentaron, haciendo un llamado a transformar el modelo productivo actual.
Representantes del sector empresarial, como María de Lourdes Medina Ortega, vicepresidenta nacional de las delegaciones de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), y Rodolfo González Guzmán, secretario general de la Conferencia Regional Obrera Mexicana, reconocieron que México enfrenta un rezago en productividad a pesar de las extensas jornadas laborales. Propusieron un modelo basado en resultados y no en horas trabajadas, además de abogar por una implementación gradual y flexible que contemple las necesidades específicas de cada industria. Ambos advirtieron contra una sobrerregulación que podría generar efectos adversos.
