junio 15, 2026

UAEMéx desacata orden judicial; candidatas a rectora denuncian que elección es una farsa en favor de Eréndira Fierro

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Toluca, Estado de México, 18 de marzo 2025.- El proceso de elección de rector o rectora de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) para el periodo 2025-2029 atraviesa un momento crítico, marcado por tensiones que han puesto en entredicho su legitimidad y transparencia.

A medida que se acercan las fechas clave para la designación, previstas para mayo de 2025, dos situaciones destacan por su relevancia y han generado un debate intenso dentro de la comunidad universitaria: las acusaciones de parcialidad en favor de una candidata y el incumplimiento de una orden judicial que afecta a otra aspirante.

Denuncias de inequidad: un proceso bajo sospecha

Cuatro de las cinco candidatas oficialmente registradas, Maricruz Moreno Zagal, Patricia Zarza Delgado, María José Bernáldez y Dolores Durán, emitieron un comunicado conjunto que ha sacudido los cimientos del proceso electoral. En él, denuncian una clara falta de equidad y un claro favoritismo hacia Eréndira Fierro, quien, según las señaladas, estaría siendo beneficiada de manera indebida por las autoridades universitarias.

Este grupo de aspirantes sostiene que existen irregularidades que comprometen la imparcialidad de la contienda, lo que podría afectar la legitimidad de quien resulte electa el próximo 14 de mayo, cuando el Consejo Universitario tome la decisión final.

Las acusaciones apuntan a un manejo desigual de los recursos y las oportunidades de promoción durante las jornadas de comparecencias, que iniciaron el 10 de marzo y se extenderán hasta el 30 de abril. Las candidatas argumentan que, mientras ellas enfrentan restricciones y limitaciones, Fierro parece contar con un respaldo institucional que le otorga ventajas significativas.

Este señalamiento no solo pone en tela de juicio la actuación de la Comisión Especial Electoral, sino que también ha avivado la preocupación entre estudiantes, académicos y trabajadores sobre la transparencia de un proceso que, por primera vez en la historia de la UAEMéx, está protagonizado exclusivamente por mujeres.

Desacato judicial: el caso de Laura Benhumea

Paralelamente, otro conflicto ha emergido con fuerza: la UAEMéx ha desatendido una orden judicial que obliga a la Comisión Especial Electoral a restablecer la candidatura de Laura Benhumea, quien fue excluida inicialmente por presuntamente no cumplir con uno de los requisitos establecidos en las bases de la convocatoria. Tras interponer un amparo, un juez federal concedió a Benhumea una suspensión provisional, determinando que sí satisface las condiciones necesarias para participar.

Sin embargo, a pesar de que el plazo de 48 horas para que la universidad respondiera al juzgado ya expiró, las autoridades han optado por el silencio.

“Ya se cumplió el plazo y no ha contestado al Juzgado”, afirmó Benhumea, quien destacó que esta omisión podría constituir un desacato con repercusiones penales.

La exdirectora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales ha enfatizado que su lucha no busca desestabilizar el proceso, sino garantizar su derecho a contender en igualdad de condiciones. “Mi intención es participar, jamás desacreditar el proceso que los universitarios estamos viviendo; sólo estoy visibilizando la violación a mis derechos y las inequidades que resultan de esa injusticia”, expresó.

Benhumea ha hecho un llamado al rector y a la Comisión para que acaten de inmediato el resolutivo del Juez Noveno, quien ordenó su registro como aspirante. Advirtió que, de persistir la negativa, promoverá acciones legales por la violación de la suspensión, lo que podría agravar aún más la crisis institucional.

Un proceso en la cuerda floja

A menos de dos meses de la elección definitiva, el proceso de selección de rector o rectora en la UAEMéx enfrenta un doble desafío. Por un lado, las denuncias de Moreno Zagal, Zarza Delgado, Bernáldez y Durán exigen una revisión profunda de las dinámicas internas para garantizar un “piso parejo” que no favorezca a ninguna candidata. Por otro, el desacato a la orden judicial en el caso de Benhumea pone en riesgo la credibilidad de la universidad como institución autónoma y respetuosa del estado de derecho.

La comunidad universitaria observa con expectativa y cierta inquietud cómo se resolverán estas controversias. La histórica oportunidad de que una mujer lidere por primera vez la UAEMéx debería ser un motivo de celebración, pero las sombras de inequidad y resistencia institucional amenazan con opacar este hito. La transparencia y la justicia serán claves para que el próximo 14 de mayo, cuando se designe a la nueva rectora, el resultado refleje verdaderamente la voluntad y los valores de la universidad mexiquense.

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