Dimite rector de la UAEMex; se cumple exigencia estudiantil
Toluca, Estado de México, 13 de mayo de 2025. El rector de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex). Carlos Eduardo Barrera Díaz, anunció su renuncia al cargo este martes, a tan solo unas horas de concluir su gestión, en un contexto de intensas movilizaciones estudiantiles y paros que han paralizado gran parte de la institución.
La decisión, comunicada mediante un mensaje dirigido a la comunidad universitaria, llega tras semanas de creciente tensión derivada de un proceso de sucesión rectoral cuestionado por su opacidad y falta de inclusión, lo que desató una de las crisis más profundas que la universidad haya enfrentado en años recientes.
La chispa que encendió el malestar en la UAEMex se remonta al proceso para elegir a la nueva rectora o rector para el periodo 2025-2029, programado inicialmente para culminar el 14 de mayo. Desde el inicio, estudiantes, docentes y sectores de la comunidad universitaria denunciaron irregularidades, como la percepción de favoritismo hacia una candidata vinculada a la administración actual, así como la falta de transparencia en las reglas de elección. El modelo de votación, basado en la decisión del Consejo Universitario en lugar de un voto universal y directo, fue señalado como un obstáculo para la democratización de la universidad.
A finales de abril, las tensiones escalaron cuando un audio atribuido al rector Barrera Díaz circuló en redes sociales. En él, se le escuchaba supuestamente expresar su intención de respaldar a una candidata específica y advertir sobre dejar las finanzas universitarias en una situación precaria. Aunque la administración desestimó la grabación como manipulada, el daño a la confianza institucional ya estaba hecho. Este episodio marcó el inicio de una serie de protestas que no tardaron en transformarse en una movilización masiva.
Desde el 29 de abril, la Facultad de Humanidades fue la primera en declararse en paro, cerrando sus instalaciones y restringiendo el acceso como medida de presión. Pronto, otras facultades como Artes, Ciencias Políticas, Arquitectura y Diseño, Derecho, Ingeniería y Antropología se sumaron, alcanzando un total de 29 espacios académicos en paro, incluyendo planteles de nivel medio superior y centros universitarios en municipios como Toluca, Tenancingo, Huehuetoca, Chimalhuacán y Acolman. El edificio central de Rectoría, ocupado por estudiantes desde el 6 de mayo, fue rebautizado simbólicamente como “La Casa del Estudiante”, convirtiéndose en el epicentro de las protestas.
Bajo la bandera del Enjambre Estudiantil Unificado, los manifestantes articularon un pliego petitorio claro: la renuncia inmediata de Barrera Díaz, la cancelación del proceso de sucesión, la implementación de un sistema de voto universal y directo, y la atención a demandas históricas como comedores subsidiados, gratuidad educativa y la erradicación de la violencia de género en los campus. Las movilizaciones, que incluyeron marchas multitudinarias por las calles de Toluca, reflejaron un profundo descontento con la gestión actual y un anhelo por transformar los mecanismos de gobernanza universitaria.
En su comunicado de renuncia, Barrera Díaz expresó que su decisión buscaba contribuir a la distensión del conflicto político y facilitar una transición menos convulsa. “He dedicado mis esfuerzos a fortalecer esta casa de estudios, pero reconozco que el momento requiere un paso al lado para permitir que la comunidad encuentre nuevos caminos”, señaló. Sin embargo, su salida no ha sido recibida como una solución definitiva por los estudiantes, quienes insisten en que la crisis trasciende la figura del rector y apunta a problemas estructurales en la institución.
La renuncia se produce en un momento crítico, pues el proceso de elección de la nueva rectora fue suspendido el pasado 11 de mayo debido a la imposibilidad de realizar la auscultación cuantitativa en los espacios universitarios en paro. El Consejo Universitario ha anunciado que, a partir del 14 de mayo, se designará una persona encargada del despacho de Rectoría, una medida temporal que busca estabilizar la administración mientras se redefine el proceso de sucesión. Sin embargo, los colectivos estudiantiles han advertido que mantendrán las movilizaciones hasta que se garantice un modelo de elección verdaderamente democrático y transparente.
