UAEMex entra en fase decisiva para elegir nueva rectoría tras semanas de crisis y paros
Toluca, Estado de México, 9 de julio de 2025.— En medio de un contexto marcado por paros estudiantiles, movilizaciones y fuertes tensiones al interior de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), el H. Consejo Universitario aprobó este 8 de julio la reanudación del accidentado proceso para elegir a quien encabezará la Rectoría en el periodo 2025-2029. La decisión se formalizó en sesión extraordinaria, donde también se aprobaron modificaciones clave a las bases del proceso electoral interno.
La elección se desarrollará entre el 10 y el 17 de julio, tras semanas de incertidumbre y presión por parte de la comunidad universitaria, especialmente de sectores estudiantiles que exigieron mayor transparencia, equidad y apertura en la toma de decisiones. Estas tensiones derivaron en paros académicos en varias facultades y planteles, obligando a replantear las etapas del proceso y a introducir reformas al Estatuto Universitario, aprobadas apenas el pasado 4 de julio.
Calendario y metodología de la elección
La reanudación formal inicia el 9 de julio con la notificación de la conformación de los Comités Electorales Internos. Del 10 al 14 de julio se repondrá la etapa de auscultación cualitativa, centrada en la difusión de información sobre las aspirantes registradas, su trayectoria académica y el debate que sostuvieron el pasado 9 de mayo. Durante este lapso estará prohibida toda forma de promoción personal por parte de las candidatas.
La votación se realizará el 15 de julio en un horario de 9:00 a 18:00 horas, y podrá desarrollarse tanto de forma presencial como electrónica, dependiendo de cada espacio universitario. Para garantizar representatividad, el voto estudiantil tendrá un valor doble frente al voto del personal académico y administrativo, que contará como uno cada uno.
Cada entidad académica conformará su propio Comité Electoral Interno, con entre cuatro y ocho integrantes, distribuidos de forma proporcional entre estudiantes, personal docente y administrativo. Estos comités serán responsables de la logística electoral, incluyendo la instalación de urnas, el escrutinio y el cómputo de los resultados.
Vigilancia, observadores y recursos de inconformidad
La jornada será supervisada por la Comisión Especial Electoral, en coordinación con los comités internos. Las aspirantes tendrán derecho a asignar observadores acreditados en cada sede de votación.
En caso de inconformidades, se podrán interponer recursos ante la Comisión de Procesos Electorales el día 16 de julio, con un plazo máximo de resolución por parte del Consejo Universitario hasta las 20:00 horas del mismo día.
La convocatoria para la sesión extraordinaria en la que se designará a la próxima autoridad universitaria se emitirá el 12 de julio, y la sesión definitiva se celebrará el 17 de julio. En ese acto, el Consejo Universitario, constituido como Colegio Electoral, hará el cómputo final por sectores y designará a la nueva rectora o rector. Si hubiese empate, se realizará un conteo global sin distinción de sectores para determinar a la persona ganadora.
Un proceso bajo la lupa
La UAEMéx vive uno de los procesos de sucesión más tensos de los últimos años. Lo que en principio sería una elección ordinaria derivó en una crisis institucional, luego de que sectores estudiantiles y académicos denunciaran falta de participación efectiva, presunta opacidad en la designación de las reglas del juego y ausencia de garantías para una contienda justa.
La intervención del Consejo Universitario, la reforma estatutaria reciente y la reestructuración del proceso electoral buscan responder a ese contexto y recuperar la legitimidad del procedimiento. No obstante, persisten los cuestionamientos en distintos sectores de la comunidad sobre el alcance de las modificaciones y la equidad entre las candidatas.
En los próximos días, la UAEMéx enfrentará un momento crucial para su vida institucional. Más allá del nombre que resulte electo, el proceso será un reflejo de la capacidad de la universidad para encauzar sus diferencias a través del diálogo democrático y la participación plural.
