El desencuentro entre Delfina Gómez e Higinio Martínez: la fractura que ya no se disimula
Toluca, Estado de México, 12 de diciembre 2025.- A un año de haber asumido la gubernatura del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez ha comenzado a marcar una distancia pública del hombre que durante décadas fue su principal aliado político: el senador Higinio Martínez Miranda. La separación, que desde hace meses se comentaba en círculos internos, finalmente quedó expuesta esta semana en dos episodios que evidenciaron la tensión acumulada.
Dos eventos que cambiaron el tono
El 8 de diciembre, durante el Primer Informe de Gobierno de la alcaldesa de Tecámac, Rosa Yolanda Wong, la senadora Mariela Gutiérrez Escalante —una de las figuras más leales a Higinio Martínez— irrumpió en el acto acompañada de simpatizantes y derribó vallas de seguridad. La gobernadora Delfina Gómez, quien encabezaba el evento, tuvo que intervenir directamente para pedir orden y respeto. El ambiente, marcado por empujones y gritos, dejó a la mandataria visiblemente molesta, según fuentes cercanas a su equipo.
Al día siguiente, 9 de diciembre, estaba prevista la asistencia de la gobernadora al Primer Informe del alcalde de San Felipe del Progreso, Jaime Torres Marín, integrante del bloque político afín a Higinio Martínez. Minutos antes de iniciar el evento, el gobierno estatal anunció que la gobernadora no asistiría y envió en su representación al secretario de Educación, Miguel Ángel Hernández Espejel.
Se ha especulado que la gobernadora temía una nueva llegada «sorpresiva» del bloque de Higinio, que pudiera derivar en un nuevo enfrentamiento que pusiera en evidencia la ruptura de la unidad de su partido en la entidad.
Lo que es un hecho
Una alianza de más de quince años.
Delfina Gómez e Higinio Martínez construyeron una relación política sólida desde 2012. Él la impulsó como candidata a la presidencia municipal de Texcoco, después como diputada federal, posteriormente como candidata a gobernadora en 2017 y finalmente como la abanderada que ganó la elección de 2023. Durante esa campaña, Higinio coordinó la estructura territorial y fue reconocido por Delfina como uno de los artífices del triunfo.
Una presencia constante que comenzó a diluirse.
Desde el inicio del gobierno estatal en 2023, Higinio mantuvo cercanía en los actos oficiales y en diversas decisiones estratégicas. No obstante, hacia mediados de 2025 comenzaron a notarse fricciones: críticas indirectas del senador hacia integrantes del gabinete y ausencias cada vez más marcadas en eventos encabezados por la gobernadora.
Tecámac, el detonador visible.
La alcaldesa Rosa Yolanda Wong, cercana a Delfina Gómez y al secretario general de Gobierno, Horacio Duarte, realizó cambios internos que afectaron a funcionarios vinculados con Mariela Gutiérrez, exalcaldesa de Tecámac y figura clave dentro del grupo de Higinio. La irrupción de Gutiérrez en el informe se interpretó como una reacción directa a esta pugna local.
El mensaje desde San Felipe del Progreso.
La cancelación de la asistencia de la gobernadora al informe del alcalde Jaime Torres no tuvo explicación oficial. Sin embargo, su ausencia al día siguiente del conflicto en Tecámac, y en un municipio alineado políticamente con Higinio, reforzó la lectura de un distanciamiento intencional.
Sin ruptura declarada, pero con señales evidentes.
Tanto Delfina como Higinio sostienen públicamente que las diferencias son menores y que se resolverán mediante diálogo. Aun así, los hechos recientes muestran que ya no coinciden en eventos donde el otro tiene presencia destacada.
¿Qué está en disputa?
En esencia, el conflicto gira en torno a tres ejes que determinarán el futuro político del Estado de México.
El control territorial de decenas de municipios que, pese al cambio de gobierno, siguen respondiendo en mayor medida a la estructura construida por Higinio Martínez.
La operación de recursos y programas sociales, que representan el principal mecanismo de influencia en los territorios.
La sucesión de 2029, así como la definición de candidaturas para 2027 y 2028, en un contexto donde ambas corrientes buscan mantener o ampliar su peso político.
Por ahora, la gobernadora ha optado por una estrategia de contención: no confrontar de manera directa, pero enviar señales firmes de que el gobierno estatal no cederá el protagonismo operativo a la corriente de su antiguo mentor. El mensaje, según diversos actores políticos, ya fue recibido.
