Alex Pretti, el enfermero que mataron agentes de ICE en Minneapolis solo por defender a una mujer
26 de enero 2026.- En días recientes, la ciudad de Minneapolis volvió a colocarse en el centro del debate nacional tras la muerte de Alex Jeffrey Pretti, enfermero de cuidados intensivos de 37 años y ciudadano estadounidense, quien fue baleado por agentes federales durante un operativo relacionado con inmigración.
El caso ocurrió en un contexto de crecientes tensiones entre comunidades locales y autoridades federales, y se convirtió en el segundo episodio fatal en menos de tres semanas en el que un ciudadano perdió la vida durante una intervención de este tipo en la ciudad.
Un contexto marcado por protestas previas
La muerte de Pretti se produjo mientras Minneapolis ya vivía un clima de movilización social, derivado del fallecimiento de Renée Nicole Good, una mujer de 37 años que murió por disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el 7 de enero.
Ese hecho detonó protestas masivas, con marchas que reunieron a decenas de miles de personas. Las manifestaciones exigieron mayor transparencia, revisión del uso de la fuerza y el retiro de fuerzas federales de zonas urbanas, tras episodios de confrontación que incluyeron gas pimienta y granadas de aturdimiento.
El incidente del 24 de enero
El 24 de enero de 2026, alrededor de las 9:03 de la mañana, Alex Jeffrey Pretti se encontraba en el barrio Whittier, cerca de Nicollet Avenue y 26th Street, a menos de dos millas del lugar donde ocurrió la muerte de Good.
Pretti trabajaba en el Minneapolis Veterans Health Care System, no tenía antecedentes penales y contaba con permiso estatal para portar un arma oculta. De acuerdo con múltiples testimonios, se encontraba observando y grabando un operativo federal o una protesta vinculada al tema migratorio.
Relatos coincidentes señalan que Pretti sostenía un teléfono celular con una mano para grabar, mientras levantaba la otra aparentemente para protegerse del gas pimienta; esto después de que intentó defender a una mujer que estaba siendo agredida por los agentes. En ese momento, fue derribado por agentes federales, iniciándose un forcejeo en el suelo.
Durante ese intercambio, los agentes retiraron el arma de su funda y, en cuestión de segundos, se realizaron al menos diez disparos, algunos cuando Pretti ya se encontraba en el suelo y, según testigos, desarmado.
In this video you can see Alex Pretti struggling to point his weapon. When the agent sees Alex trying to free his gun hand he draws his weapon and fires. Anyone who carries a loaded firearm into the middle of a police action is asking to get killed. https://t.co/U1VSGD7Zdx
— Andrew Williams (@sa1ntandr3w) January 24, 2026
La versión oficial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y de la Patrulla Fronteriza sostiene que Pretti se aproximó armado, opuso resistencia violenta y representó una amenaza inmediata.
No obstante, videos grabados por testigos muestran que el arma no había sido desenfundada antes del forcejeo. Tampoco se observa que Pretti la blandiera al momento de ser sometido.
Un médico que se encontraba cerca intentó brindar auxilio inmediato, pero fue inicialmente detenido por agentes, quienes le solicitaron su licencia profesional. Testigos señalaron que no se verificaron signos vitales frente a observadores externos y que el acceso al cuerpo fue restringido durante varios minutos.
Estos elementos alimentaron cuestionamientos sobre el manejo de la escena y los protocolos posteriores al uso de fuerza letal.
Reacciones públicas y movilización social
La muerte de Pretti generó una respuesta inmediata de familiares, colegas y organizaciones profesionales. Su entorno subrayó su labor como enfermero dedicado al cuidado de veteranos y rechazó cualquier intención violenta.

La American Nurses Association solicitó una investigación pública exhaustiva. En paralelo, se realizaron vigilias y memoriales en el lugar del tiroteo, con la participación de más de mil personas pese a las bajas temperaturas.
Las protestas se extendieron a otras ciudades, incluyendo Nueva York, California y Washington D.C., con demandas de reformas a las agencias federales y mayor supervisión de sus operativos.
Posturas políticas y estado de la investigación
Autoridades locales y estatales, entre ellos el alcalde Jacob Frey y el gobernador Tim Walz, cuestionaron la actuación federal y pidieron el retiro de agentes.
Al 26 de enero de 2026, la investigación permanece en manos del FBI y el DHS, con revisión de videos de cámaras corporales y pruebas balísticas. Una orden judicial federal exige la preservación íntegra de la evidencia y prohíbe su alteración.
Los agentes involucrados no enfrentan cargos por el momento y fueron asignados a servicio administrativo. El caso sigue abierto, bajo presión pública para una investigación conjunta, independiente y transparente.
El fallecimiento de Alex Jeffrey Pretti volvió a poner sobre la mesa el debate sobre el equilibrio entre seguridad pública y derechos civiles, en un escenario donde dos ciudadanos estadounidenses murieron en encuentros con fuerzas federales en un solo mes.
