Siete días sin hemodiálisis: hospitales del Edomex enfrentan crisis que pone vidas en peligro
Toluca, Estado de México, 27 de febrero 2026.- Familiares y pacientes con enfermedades renales crónicas salieron a las calles para exigir la reactivación inmediata del servicio de hemodiálisis en hospitales públicos del Estado de México. La interrupción, que en algunos casos supera los siete días, ha detonado bloqueos y marchas en varios municipios.
Toluca, epicentro de la inconformidad
Este viernes el conflicto se concentró en Toluca. El Hospital Adolfo López Mateos fue escenario de una manifestación integrada por entre 80 y 100 personas.
Los inconformes denunciaron que el servicio de hemodiálisis permanece suspendido desde hace más de una semana. Más de 100 pacientes resultan afectados directamente. Algunos familiares aseguraron que al menos dos fallecimientos recientes estarían relacionados con la falta del tratamiento, aunque esa versión no ha sido confirmada oficialmente.
La protesta inició frente al hospital, continuó hacia la Comisión de Derechos Humanos estatal y concluyó en el Palacio de Gobierno, con consignas como “Nuestra vida pende de un hilo”. Aunque hubo bloqueos momentáneos, las acciones se desarrollaron sin confrontaciones.
Un tratamiento vital que no puede esperar
La hemodiálisis sustituye la función de los riñones cuando estos dejan de filtrar toxinas y exceso de líquidos. Los pacientes requieren, en promedio, tres sesiones por semana.
La suspensión provoca acumulación de desechos en la sangre, hinchazón, fatiga severa y riesgo de complicaciones graves, incluido el fallo multiorgánico. Para muchos afectados, recurrir a clínicas privadas no es viable: cada sesión puede superar los 4,500 pesos.

La crisis se extiende a otros municipios
El problema no se limita a Toluca. Diversas unidades adscritas al IMSS-Bienestar reportan interrupciones similares.
En Nezahualcóyotl, usuarios del Hospital Gustavo Baz bloquearon la avenida Chimalhuacán tras cuatro días sin servicio.
En Ixtapaluca, pacientes del Hospital General Pedro López tomaron una caseta de la autopista México-Puebla y permitieron el paso libre durante más de dos horas como medida de presión.
También se reportan afectaciones en el Hospital General de Texcoco y en al menos una docena de hospitales estatales, lo que eleva a cientos el número de personas impactadas.
Fallas en insumos y mantenimiento
De acuerdo con los propios manifestantes, el origen del problema estaría relacionado con incumplimientos de proveedores externos que no entregaron materiales esenciales, además de mantenimiento pendiente en equipos especializados.
Autoridades del IMSS-Bienestar han reconocido el desabasto mediante comunicados oficiales y han asegurado que trabajan para restablecer el servicio. Sin embargo, no han precisado fechas, lo que ha incrementado la desconfianza entre pacientes y familiares.
Las movilizaciones han provocado congestión vial en puntos estratégicos, afectando transporte público y actividades laborales. Más allá de la movilidad, el conflicto exhibe tensiones estructurales en el sistema de salud, particularmente en la dependencia de cadenas de suministro y en la gestión de servicios altamente especializados.
Mientras continúan las protestas, los pacientes insisten en una solución inmediata. Para ellos, cada día sin hemodiálisis representa un riesgo directo para su vida.
