Video pone en duda la versión de ICE tras asesinato de migrante en Maine
14 de julio 2026.- La muerte de Joan Sebastian Guerrero, un colombiano de 26 años, a manos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), ha generado cuestionamientos sobre el operativo realizado el 13 de julio de 2026 en Biddeford, Maine.
El caso ha cobrado relevancia por el perfil de la víctima, las circunstancias del procedimiento y las diferencias entre la versión oficial y el material visual difundido posteriormente.
La víctima no era el objetivo del operativo
Guerrero vivía en la zona junto con su pareja y su hija de tres años. Contaba con autorización legal para trabajar en Estados Unidos y tenía número de Seguro Social.
De acuerdo con las autoridades, no era la persona buscada durante el operativo. Los agentes realizaban labores de vigilancia en un domicilio relacionado con otra persona que contaba con una orden final de remoción.
La versión oficial y las imágenes disponibles
Según la versión del ICE y del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS), los agentes intentaron detener un Kia Rio blanco que salió del domicilio bajo vigilancia. Las autoridades señalaron que el conductor intentó huir, por lo que un agente abrió fuego al considerar que existía un riesgo para la seguridad pública.
Sin embargo, testigos y grabaciones de cámaras de seguridad cercanas muestran que el vehículo circulaba a baja velocidad y realizaba maniobras en una intersección antes de ser impactado.
Tras los disparos, los agentes extrajeron el cuerpo de Guerrero, lo colocaron sobre el pavimento y lo esposaron. Su esposa y su hija pequeña estuvieron presentes o llegaron inmediatamente después al lugar.
Investigación en curso
Las imágenes difundidas han generado dudas sobre algunos aspectos de la narrativa oficial, especialmente en lo relacionado con la trayectoria del vehículo y el nivel de peligro que representaba en ese momento.
El agente involucrado fue colocado en licencia administrativa, mientras que la Oficina del Fiscal General de Maine abrió una investigación con apoyo del Buró Federal de Investigaciones (FBI).
Posteriormente, las autoridades confirmaron que Joan Sebastian Guerrero no tenía una orden de arresto y que no era la persona que los agentes pretendían localizar. También se informó que durante el operativo no se utilizaron cámaras corporales.
El caso ha provocado manifestaciones en distintas localidades de Maine y se produjo pocos días después de otro incidente similar en el estado. Hasta el momento, no se han presentado cargos relacionados con el tiroteo y las investigaciones continúan.
