junio 20, 2026

Elementos de Inteligencia-SSC, como la “policía china”

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·        Siguen “trabajando” como en la época de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), la PGR y la PGJ-CDMX

·        Agreden de nueva cuenta a familiares del periodista Juan Carlos Martínez, promotor de cultura y las bellas artes en México para el mundo

BLAS A. BUENDÍA *

De nueva cuenta en un hecho sin precedente, elementos de inteligencia de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC-CDMX), está peor que la denominada “policía china”, la cual, según reza el populacho, es misteriosa de la más estúpida y deslealtad a la institución, ya que ancestralmente ha actuado bajo los esquemas del abuso de poder, dándole una transformación de “delincuencia organizada con uniforme, pistola, charola y malencarada”.

El pasado sábado 23 de julio, al filo de las 6:30 pm en la cual frente al domicilio del periodista Juan Carlos Martínez, especializado en cultura y bellas obras de arte visual y quien tiene el récord de más ataques por el Estado desde 1996, por enésima ocasión junto con sus familias, entre ellos dos menores de edad de 14 y 15 años, fueron arteramente agredidos.

En esa represión anticonstitucional, se suman las agresiones de las cuales también fueron víctimas dos jóvenes de entre 20 y 25 años, por parte de elementos de inteligencia vestidos de civil con charolas colgadas en el cuello que supuestamente pertenecen a dicha corporación, y lo único que ocasionan es el constante temor de inseguridad.

Por tratarse de un asunto tan delicado que lógicamente se omite citar el lugar de los hechos en protección de quienes sufrieron el absurdo enfrentamiento al encarar a esos mozalbetes, llegaron a agredir con insultos y golpear a sus víctimas en cara y cuerpo.

No conformes, los involucrados comenzaron a registrarlos corporalmente extrayendo de entre sus pertenencias, sus carteras y otros valores cuyo agravio asciende a más de 250 mil pesos.

La evolución de este abuso ilegal, se incluye la querella que a las víctimas les revisaron teléfonos celulares y sus contenidos internos, llamadas de mensajes, intentando imputar el consumo de alcoholismo y otras sustancias, sin hallar absolutamente nada.

Los gorilas del secretario de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch —como auténticos ladrones con charola—, emprendieron la huída rumbo a la Avenida Cuauhtémoc entre las calles Querétaro y San Luis Potosí en la colonia Roma, precisamente fuera de la estación de gasolina, en cuyo lugar sirve como guarida.

Según trascendió que dichos elementos desleales se reúnen con elementos de diversos sectores de la SSC, donde se reparten los llamados “botines de guerra” narrar sus “grandes hazañas” contra personas indefensas.

Al llegar al lugar con autoridades de inspección interna de la propia institución y buscar a las personas que se identificaron de “inteligencia” de la SSC, sólo se logró la identificación a dos de los cuatro que participaron en esta acción anticonstitucional.

Los otros dos elementos nunca fueron hallados, lo que se interpreta que entre la SSC y el gobierno de la Ciudad de México a cargo de Claudia Sheinbaum Pardo, presuntamente están trabajando como “terroristas institucionales” que hacen recordar la vieja guardia de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), la PGR y la entonces PGJ-DF, con la utilización de grupos de “madrinas”.

Las personas agraviadas recordaron que en su entorno existen restricciones desde marzo del año 2017 por parte de la “honorable” Fiscalía para la Investigación de los Delitos Cometidos por Servidores Públicos, para que elementos de la SSC que incluye a oficiales de inteligencia, se acerquen al domicilio y familiares del periodista, lo cual han hecho caso omiso, violando los derechos humanos y garantías individuales de las víctimas y ofendidos.

Es evidente la serie de argucias que se traducen en amenazas por parte del jefe policiaco Omar García Harfuch, donde se vincula la coerción de la jefa del gobierno central, Claudia Sheinbaum, para la defensa y protección del periodista Martínez, a fin de que ese gorilato policiaco, se desista de continuar con denuncias penales por abuso de autoridad, robo, vejaciones, lesiones y lo que resulte en contra de funcionaros que todavía laborando para esta institución.

La afectación de la sociedad, cabe puntualizar, es cotidiana, toda vez que en una investigación de campo periodístico, nueve de cada diez ciudadanos externan su extraordinaria preocupación de no caer en las garras del gorilato de las instituciones preventivas de la delincuencia, porque su principal factor es la violación de los derechos humanos, so pena a la complicidad que encabeza la triada de represores del Gobierno de la Ciudad de México, de entre la jefa Claudia Sheinbaum, la fiscal Ernestina Godoy y su jefe policiaco Omar García Harfuch.

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