El misterio del choque del Buque Cuauhtémoc contra el Puente de Brooklyn: ¿Qué Falló?
19 de mayo 2025.- El pasado sábado el buque escuela Cuauhtémoc de la Armada de México colisionó con el Puente de Brooklyn en Nueva York, un incidente que dejó dos cadetes muertos —América Yamilet Sánchez y Adal Jair Maldonado Marcos— y 22 heridos, incluidos Carlos Macías Piñeiro y Axel Jair Ramírez, de los cuales 11 están en estado grave. Mientras el buque, con 277 tripulantes, partía del Muelle 17 rumbo a Islandia, sus mástiles impactaron la estructura del puente, causando un desastre que aún está bajo investigación. Pero, ¿qué llevó a esta tragedia?
Un Enigma en el East River
La principal hipótesis apunta a una falla mecánica que dejó al Cuauhtémoc sin control. Según el alcalde de Nueva York, Eric Adams, el buque perdió potencia eléctrica durante la maniobra de zarpe, lo que habría desactivado el timón y dejado al barco a merced de las fuertes corrientes del East River.
Un oficial de la NYPD, Wilson Aramboles, señaló que el capitán reportó una pérdida de control de dirección, posiblemente por un fallo en el timón, lo que hizo que el buque se moviera en reversa hacia el puente en lugar de dirigirse al mar. Videos del incidente muestran una estela bajo la popa, sugiriendo que el motor estaba en reversa, según el capitán John A. Konrad V, quien plantea que el motor pudo haberse atascado en esa posición.
NEW: NTSB says the Mexican Navy ship that ran into the Brooklyn Bridge sped up right before the crash, say they are investigating why that took place.
Investigator-in-charge Brian Young released new information on the tragedy.
Just moments before the ship ran into the bridge,… pic.twitter.com/d9fEqY6Up0
— Collin Rugg (@CollinRugg) May 19, 2025
Una novedad reciente, indica que el Cuauhtémoc solicitó asistencia de remolcadores a las 20:24, apenas segundos antes del choque a las 20:26. Esto sugiere que la tripulación detectó un problema, pero el tiempo fue insuficiente para evitar la colisión. Brian Young, investigador principal de la NTSB, señaló que el barco retrocedía con vientos de 10 nudos y una corriente de 0,3 nudos hacia el puente, lo que complicó la maniobra. Sin embargo, no está claro si la pérdida de potencia fue repentina o si, el buque ya navegaba con problemas eléctricos previos, lo que habría limitado su control desde antes.
El Rol del Remolcador: ¿Una Oportunidad Perdida?
Otro elemento bajo escrutinio es el papel del remolcador Charles D. McAllister, que acompañaba al Cuauhtémoc pero no estaba amarrado a él. El senador Chuck Schumer aclaró que el remolcador visto en videos no asistía al buque antes del choque, sino que respondió después. Esto plantea preguntas sobre por qué no se usó el remolcador para guiar al buque en un canal tan estrecho y con corrientes fuertes.
Expertos señalan que la falta de conexión física limitó cualquier posibilidad de corregir la trayectoria del buque. La decisión de no amarrar el remolcador podría estar relacionada con la confianza en la maniobrabilidad del Cuauhtémoc, pero esto sigue siendo especulativo.
Factores Ambientales y de Planificación
La corriente del East River, que fluía hacia el puente al momento del accidente, una hora y media después de la marea baja, jugó un papel crítico. La altura de los mástiles, superior a la del puente, también sugiere una posible subestimación del riesgo en la planificación de la ruta.
Aunque el Cuauhtémoc no estaba destinado a pasar bajo el puente, su movimiento en reversa lo llevó directamente a la colisión. La NTSB está examinando el registrador de datos del viaje para aclarar los detalles mecánicos y las decisiones de la tripulación, pero aún no hay resultados definitivos.
El accidente del Cuauhtémoc sigue envuelto en misterio. ¿Fue solo una falla mecánica repentina? ¿Hubo un error humano en la evaluación de las condiciones del río o en la coordinación con el remolcador? ¿Por qué el buque navegaba en reversa con tal fuerza? La investigación, que involucra a la NTSB, la Guardia Costera de EE.UU. y la SEMAR, está en sus primeras etapas. Mientras tanto, el buque permanece atracado en el Muelle 36, con una zona de seguridad de 45 metros, y México coordina la repatriación de los fallecidos y la atención a los heridos.
