Liberación de rehenes y Acuerdo de Paz entre Israel y Hamás: Avances históricos pero con fricciones inmediatas
En un hito diplomático impulsado por Estados Unidos, Israel y Hamás iniciaron la implementación de un acuerdo de alto el fuego que culminó con la liberación de los últimos rehenes israelíes vivos y un intercambio masivo de prisioneros palestinos. Firmado el 13 de octubre en Sharm el-Sheikh, Egipto, bajo la mediación de líderes internacionales, el pacto representa el avance más significativo tras dos años de guerra devastadora.
Sin embargo, apenas 24 horas después, surgieron violaciones mutuas, restricciones humanitarias y amenazas de escalada que ponen en riesgo su estabilidad, recordando la fragilidad de la paz en Oriente Medio.
El Acuerdo de Paz: Un Marco en Varias Fases
El acuerdo, promovido por el presidente estadounidense Donald Trump y respaldado por mediadores como Egipto, Qatar y Turquía, busca poner fin al conflicto iniciado el 7 de octubre de 2023, tras el ataque sorpresa de Hamás contra Israel, que dejó alrededor de 1,200 muertos israelíes y más de 250 secuestrados. Según el Ministerio de Salud de Gaza, la guerra ha cobrado más de 67,000 vidas palestinas.
La primera fase, activada el viernes previo y formalizada el domingo, contempla la aplicación de un alto el fuego inicial con retiro parcial de tropas israelíes de Gaza, el intercambio de cautivos —rehenes israelíes por prisioneros palestinos— y la apertura de corredores humanitarios para permitir la entrada de ayuda y el desplazamiento de civiles.
La firma contó con la presencia de Trump, el presidente egipcio Abdel Fattah el-Sisi, el emir de Qatar Tamim bin Hamad Al-Thani y el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan, junto a otros líderes como Emmanuel Macron, Keir Starmer y António Guterres. Israel y Hamás aprobaron el plan por separado y no asistieron directamente a la ceremonia. Trump calificó el momento como un “amanecer histórico”, mientras que el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu lo describió como un triunfo diplomático.
Las fases posteriores prevén el desarme de Hamás, el retiro total de Israel y la reconstrucción de Gaza, posiblemente bajo supervisión internacional, con el objetivo de avanzar hacia una solución de dos Estados.
La Liberación de los Rehenes: Esperanza y Dolor
El punto más emotivo fue la liberación de los 20 rehenes israelíes vivos restantes, capturados durante el ataque de 2023. Entre ellos se encontraba Omri Miran, de 48 años, secuestrado frente a su familia en el kibutz Nahal Oz.
Los rehenes fueron entregados a la Cruz Roja y trasladados a hospitales israelíes, donde se reencontraron con sus familias entre abrazos y lágrimas. Algunos incluso pudieron comunicarse con sus seres queridos mediante videollamadas antes de su liberación.
En reciprocidad, Israel liberó a cerca de 1,950 prisioneros palestinos, incluidos 250 condenados a cadena perpetua por atentados y más de 1,700 detenidos sin juicio. En Ramallah y Gaza, multitudes celebraron con fuegos artificiales y cánticos.
Israel también recibió los cuerpos de algunos rehenes fallecidos; Hamás entregó cuatro más el 14 de octubre, alegando que la recuperación de otros cuerpos se complica por la destrucción en Gaza.
Las celebraciones en Israel, especialmente en la “Plaza de los Rehenes” de Tel Aviv, reflejaron tanto la alegría del retorno como el dolor persistente por los 40 rehenes que aún permanecen desaparecidos o sin identificar.
Tensiones y Desconfianza: La Paz en Riesgo
El optimismo inicial se ha visto empañado por nuevas tensiones. Israel redujo a la mitad los camiones de ayuda humanitaria hacia Gaza —de 600 a 300 diarios— y cerró el cruce de Rafah como medida de presión ante el retraso de Hamás en entregar los cuerpos restantes de rehenes.

Hamás, por su parte, sostiene que la recuperación de los cuerpos en zonas destruidas requerirá meses, incluso con maquinaria pesada, y ha proporcionado coordenadas a los mediadores internacionales. Egipto envió equipos de búsqueda, mientras la ONU y organizaciones humanitarias advierten sobre el riesgo de un colapso humanitario inminente.
Los enfrentamientos armados han agravado el panorama: ataques israelíes en Jan Yunis y Gaza Ciudad dejaron al menos 62 muertos palestinos en cuatro días, mientras que Hamás ejecutó públicamente a presuntos colaboradores con Israel, lo que alimenta el temor a una guerra civil interna.
Trump advirtió que la “fase dos” del acuerdo comienza ahora, pero amenazó con una intervención rápida y contundente si Hamás no cumple los compromisos. Erdoğan, por su parte, instó a la comunidad internacional a financiar la reconstrucción y mantener viva la propuesta de los dos Estados, mientras líderes locales gazatíes piden venganza contra Hamás.
Analistas coinciden en que el pacto sigue siendo “extremadamente frágil”, con altas probabilidades de colapso si no se garantizan mecanismos de cumplimiento firmes.
