Entre ovaciones y rechazo: así fue el polémico medio tiempo del Super Bowl
9 de febrero 2026.- El Super Bowl LX, celebrado este domingo en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, no solo fue noticia por el resultado del partido, sino por el espectáculo de medio tiempo. Bad Bunny, artista puertorriqueño y ciudadano estadounidense, se convirtió en el primer latino en encabezar en solitario este espacio, una decisión que generó un intenso debate público antes y después del evento.
Más allá del componente musical, la presentación abrió discusiones sobre identidad cultural, unidad nacional y políticas migratorias, temas que han acompañado la figura pública del cantante en los últimos años.
El anuncio del show y las primeras reacciones
En octubre de 2025, la NFL anunció a Bad Bunny como el artista principal del espectáculo de medio tiempo, patrocinado por Apple Music. La liga justificó la decisión como parte de una estrategia para ampliar su alcance global y reconocerlo como un ícono cultural de impacto internacional.
Sin embargo, la elección provocó reacciones inmediatas. Una petición en línea reunió más de 120 mil firmas para pedir su reemplazo por un artista de música country, bajo el argumento de que el show debía “unir al país”. Diversas figuras políticas republicanas calificaron la decisión como “terrible” o “ideológica”.
El presidente Donald Trump describió la selección como “absurda” en una entrevista, afirmando no conocer al artista. En respuesta, Bad Bunny comentó durante un concierto que los críticos tenían “cuatro meses para aprender español”. La NFL defendió públicamente su elección y reiteró que se trataba de una producción cuidadosamente planificada.
De forma paralela, una organización conservadora promovió un evento alternativo con artistas como Kid Rock, que fue transmitido en línea y presentado como una opción “totalmente estadounidense”.
La presentación durante el Super Bowl LX
Durante el medio tiempo del partido, en el que los Seattle Seahawks vencieron 29-13 a los New England Patriots, Bad Bunny ofreció un espectáculo de 13 a 15 minutos, casi completamente en español y sin subtítulos.

El show abrió con imágenes de campos de caña de azúcar, en alusión a las raíces caribeñas. Incluyó mensajes motivacionales proyectados en pantalla y colaboraciones con artistas invitados como Lady Gaga, quien interpretó una versión en salsa de Die With a Smile, y Ricky Martin.
Entre los temas interpretados destacaron Tití Me Preguntó, Safaera y DtMF. La presentación cerró con fuegos artificiales. El cantante vistió una camiseta con el número 64, en homenaje a un tío fallecido, exjugador de futbol americano.
En uno de los momentos más comentados, Bad Bunny pronunció en inglés la frase “God Bless America”, seguida de una lista de países del continente americano, concluyendo con el mensaje “Juntos, somos América”, mientras lanzaba un balón con esa inscripción. El espectáculo enfatizó la cultura puertorriqueña, la diversidad y mensajes de unidad.
Reacciones inmediatas y debate posterior
Tras el espectáculo, las opiniones se polarizaron. El presidente Trump calificó la presentación en redes sociales como “absolutamente terrible” y “una bofetada al país”, criticando principalmente el uso del idioma español y el contenido explícito de algunas canciones.
Otros sectores la describieron como “divisiva” o “inapropiada”. En contraste, defensores del show la consideraron histórica y representativa, destacando su energía, la visibilidad de la cultura latina y su mensaje de inclusión.
En redes sociales, el debate se amplificó. Algunos usuarios señalaron que artistas internacionales que se han presentado anteriormente no enfrentaron el mismo nivel de cuestionamiento. Legisladores demócratas rechazaron los señalamientos sobre la “americanidad” del artista, calificándolos como reduccionistas.
