abril 16, 2026

Misterio en la frontera: el cierre del espacio aéreo que sorprendió a México y EEUU

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El Paso, Texas, 11 de febrero 2026.- La frontera entre México y Estados Unidos vivió horas de incertidumbre los días 10 y 11 de febrero de 2026, tras el cierre inesperado del espacio aéreo sobre El Paso, Texas. Aunque la medida duró solo unas horas, inicialmente fue anunciada con una vigencia de hasta 10 días, lo que generó inquietud tanto en territorio estadounidense como en Ciudad Juárez, Chihuahua.

El episodio, que según declaraciones de funcionarios estadounidenses se registró debido a la presencia de drones en el área, abrió un debate sobre posibles amenazas transfronterizas, protocolos de seguridad y coordinación entre autoridades de ambos países.

Postura del gobierno mexicano

Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó el tema en su conferencia del 11 de febrero. Señaló que no existe información confirmada sobre el uso de drones por parte de grupos criminales en la frontera.

“No hay ninguna información de uso de drones en la frontera. De cualquier manera, el gabinete de seguridad lo investiga”, afirmó.

La mandataria pidió evitar especulaciones mientras se realizan las investigaciones correspondientes. En Ciudad Juárez, autoridades locales y habitantes reportaron preocupación por las posibles implicaciones para la seguridad regional y el tráfico aéreo binacional.

Cómo se activó el cierre

El incidente comenzó la tarde del 10 de febrero, cuando autoridades estadounidenses detectaron actividad aérea considerada irregular cerca de la línea divisoria.

Desde la base militar de Fort Bliss se activaron protocolos de respuesta, incluyendo el uso de contramedidas electrónicas. Cerca de las 23:30 horas, la Administración Federal de Aviación (FAA) emitió un aviso que prohibía operaciones aéreas en un radio de 10 millas alrededor del Aeropuerto Internacional de El Paso, incluyendo áreas de Santa Teresa, Nuevo México, hasta los 18 mil pies de altitud.

La restricción afectó vuelos comerciales, de carga y médicos. Se reportaron al menos 14 cancelaciones y desvíos, incluidos traslados sanitarios. Aerolíneas y autoridades locales señalaron que no hubo advertencia previa.

Un hecho inusual en la aviación estadounidense

El cierre llamó la atención por su magnitud. De acuerdo con reportes oficiales, sería la primera restricción de esta escala en un aeropuerto estadounidense por una amenaza aérea desde los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Si bien en años recientes se han registrado interrupciones breves por presencia de drones en aeropuertos como Newark o Pittsburgh, ninguna había implicado una prohibición tan amplia ni un anuncio inicial de duración prolongada.

Versiones encontradas sobre la causa

La administración estadounidense sostuvo que drones operados por carteles mexicanos ingresaron al espacio aéreo, lo que motivó la intervención del Departamento de Defensa. Funcionarios federales afirmaron que la amenaza fue neutralizada y que no existían riesgos posteriores.

No obstante, no se hicieron públicos detalles técnicos, evidencia visual ni el número de dispositivos involucrados.

En paralelo, surgieron otras versiones encontradas de parte de medios estadounidenses, citando funcionarios en condición de anonimato, algunos señalaron posibles operaciones o pruebas militares, aunque también hubo quien sugirió que se trató de una confusión por la presencia de un globo. Fuentes del sector aeronáutico mencionaron falta de coordinación entre instancias militares y civiles, lo que habría provocado una restricción preventiva sin una incursión externa confirmada.

Autoridades locales en Texas, incluida la representante Veronica Escobar y el alcalde de El Paso, cuestionaron la medida y señalaron deficiencias en la comunicación con la comunidad y los hospitales.

Levantamiento rápido y dudas persistentes

Al mediodía del 11 de febrero, el cierre fue levantado tras aproximadamente seis o siete horas. El aeropuerto reanudó operaciones sin reportar incidentes adicionales.

La rapidez con la que se normalizó la situación ha generado interrogantes, especialmente en México, donde la falta de información confirmada sobre drones subraya posibles tensiones en materia de seguridad compartida.

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