Escalada en el Golfo Pérsico: EEUU e Irán reanudan ataques militares
13 de julio de 2026.- Las tensiones entre Estados Unidos e Irán han escalado nuevamente en el Golfo Pérsico, con el Estrecho de Ormuz como principal punto de conflicto. Por esta vía marítima transita aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas comercializado a nivel mundial, por lo que cualquier alteración en su operación tiene repercusiones económicas globales.
El repunte de las hostilidades ocurre apenas semanas después del memorándum de entendimiento (MoU) firmado en junio por el presidente estadounidense Donald Trump y el presidente iraní Masoud Pezeshkian, cuyo objetivo era pausar los enfrentamientos registrados durante los meses previos. Sin embargo, los ataques recientes han puesto en duda la continuidad de ese acuerdo.
Ataques a buques comerciales detonaron la crisis
La nueva escalada comenzó con acciones atribuidas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) contra varios buques mercantes que transitaban por el Estrecho de Ormuz.
Entre los incidentes reportados figuran ataques contra un portacontenedores con bandera de Chipre, así como petroleros vinculados con Qatar y Arabia Saudita. Posteriormente, Irán anunció el cierre temporal del estrecho e impuso restricciones a la navegación en la zona.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) calificó estos hechos como «violaciones claras y peligrosas» del alto el fuego y aseguró que representan una amenaza para la libertad de navegación en una de las rutas marítimas más importantes del mundo.

Respuesta militar de Estados Unidos
En respuesta, fuerzas del CENTCOM realizaron múltiples ataques aéreos y con drones contra objetivos militares iraníes, entre ellos sistemas de defensa aérea, radares costeros, instalaciones de misiles, infraestructura para drones y decenas de embarcaciones rápidas del IRGC.
De acuerdo con funcionarios estadounidenses, las operaciones tuvieron como objetivo reducir la capacidad de Irán para amenazar el tráfico marítimo comercial en el Golfo Pérsico.
Trump da por terminado el alto el fuego
El presidente Donald Trump afirmó que el alto el fuego está «over» (terminado), aunque señaló que su gobierno mantiene abierta la posibilidad de continuar las conversaciones diplomáticas, principalmente con la mediación de Qatar y Omán.
Además, advirtió que Estados Unidos podría reinstalar un bloqueo de puertos iraníes y planteó que otros países contribuyan a financiar las operaciones de protección del tránsito marítimo en el estrecho. Incluso mencionó la posibilidad de actuar contra infraestructura estratégica como la isla de Kharg, principal terminal petrolera de Irán.
«Estamos controlando los estrechos», declaró el mandatario estadounidense.
Irán responde con misiles y drones

Como represalia, Irán lanzó misiles y drones contra instalaciones vinculadas con Estados Unidos en Bahréin —donde se ubica la sede de la Quinta Flota—, además de objetivos en Kuwait, Qatar y Jordania.
Según los reportes disponibles, la mayoría de los proyectiles fueron interceptados por los sistemas de defensa de esos países, por lo que los daños fueron limitados y se registraron pocas víctimas.
Las autoridades iraníes reiteraron que mantienen el control del Estrecho de Ormuz y advirtieron que responderán con mayor contundencia si continúan las operaciones militares estadounidenses.
De acuerdo con el Ministerio de Salud iraní, los ataques de Estados Unidos dejaron al menos 14 personas fallecidas y decenas de heridos en distintas provincias del sur del país.
Así se encuentra el Estrecho de Ormuz
A este lunes, el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz continúa muy por debajo de los niveles habituales. En lugar de más de un centenar de embarcaciones diarias, actualmente circulan apenas algunas decenas.
Muchas compañías navieras han optado por rutas cercanas a la costa de Omán, con apoyo de una coalición internacional. Mientras Irán sostiene que el estrecho permanece cerrado o bajo su control, el CENTCOM insiste en que se trata de una vía internacional cuyo acceso continúa garantizado por las fuerzas estadounidenses.
La incertidumbre también ha impactado los mercados energéticos, provocando aumentos en el precio del petróleo. Al mismo tiempo, operadores marítimos mantienen medidas de precaución adicionales, incluyendo el uso restringido de transpondedores para disminuir riesgos.
Perspectivas del conflicto
Aunque los enfrentamientos actuales son de menor intensidad que los registrados durante los primeros meses de 2026, representan, en los hechos, el colapso del frágil alto el fuego alcanzado semanas atrás y elevan el riesgo de una escalada regional.
Israel permanece en estado de alerta, aunque sin participación directa en esta fase del conflicto, mientras que otros actores regionales, como los hutíes en Yemen, han desarrollado acciones paralelas.
Tanto Washington como Teherán mantienen abierta la vía diplomática, pero sus posturas siguen siendo distantes. Estados Unidos exige el cese definitivo de los ataques contra buques comerciales y la libre navegación en el estrecho, mientras Irán sostiene que tiene un papel central en la seguridad de esa zona marítima.
El desarrollo de los acontecimientos dependerá de si las negociaciones logran contener la escalada o si nuevos incidentes profundizan el ciclo de represalias, con posibles efectos sobre los mercados energéticos y la estabilidad internacional.
