julio 17, 2026

MSF advierte que brote de Ébola avanza a ritmo sin precedentes en la RD del Congo; ya hay casos fuera de sus fronteras

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15 de julio de 2026.– Médicos Sin Fronteras (MSF) hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para reforzar la respuesta al brote de Ébola en la República Democrática del Congo (RDC), al advertir que la enfermedad mantiene un crecimiento acelerado y continúa expandiéndose hacia nuevas zonas del país.

De acuerdo con la organización, en menos de cinco semanas el número de casos confirmados se triplicó y el de fallecimientos se quintuplicó.

En un comunicado difundido este miércoles, MSF señaló que «cada retraso cuesta vidas» y advirtió que los equipos médicos continúan reaccionando al avance de la enfermedad en lugar de anticiparse a su propagación.

Trish Newport, coordinadora de emergencias de la organización, afirmó que cada vez hay más personas infectadas, más familias afectadas por la pérdida de seres queridos y una epidemia que resulta progresivamente más difícil de contener.

Actualmente, MSF opera siete centros de tratamiento para Ébola y más de 15 unidades de aislamiento en las provincias afectadas, con una capacidad superior a 430 camas. Hasta el 14 de julio, sus equipos habían atendido a más de 968 pacientes, entre ellos 357 casos confirmados.

Según los datos oficiales del gobierno congoleño citados por la organización, el brote suma 2 mil 11 casos confirmados y 754 defunciones. Se trata del decimoséptimo brote de Ébola registrado en la RDC y, en apenas dos meses, se ha convertido en el tercero más grande y el de crecimiento más rápido del país. La provincia de Ituri concentra la mayoría de los contagios.

¿Cómo comenzó el brote?

El brote fue declarado oficialmente el 15 de mayo de 2026, tras detectarse una serie de muertes inusuales en el noroeste de Bunia, en la provincia de Ituri, una región del noreste de la RDC caracterizada por la presencia de grupos armados, riqueza minera y dificultades para acceder a numerosas comunidades.

El agente responsable es el virus Bundibugyo, una variante para la que, al inicio de la emergencia, no existían vacunas ni tratamientos específicos aprobados.

Con el paso de las semanas, la enfermedad se propagó hacia las provincias vecinas de North Kivu y South Kivu.

Expansión fuera de la República Democrática del Congo

El brote también tuvo repercusiones fuera del territorio congoleño.

En Uganda se confirmaron casos relacionados principalmente con la zona fronteriza con la RDC. Las autoridades reportaron alrededor de 20 contagios y dos fallecimientos, mientras que el último caso fue notificado a finales de junio.

Asimismo, Francia confirmó un caso importado en un profesional de la salud que había trabajado en Ituri.

Durante junio y julio, los contagios aumentaron de forma constante. A principios de julio, los registros oficiales ya superaban los mil 400 casos confirmados y más de 450 defunciones en la RDC.

Las autoridades atribuyen parte de la propagación a las limitaciones en la vigilancia epidemiológica, el seguimiento de contactos y el acceso a comunidades remotas o afectadas por la inseguridad. Además, una proporción importante de los nuevos contagios corresponde a cadenas de transmisión cuya fuente no ha podido identificarse.

Respuesta sanitaria y principales desafíos

Las autoridades sanitarias de la RDC, con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Médicos Sin Fronteras, han intensificado las labores de vigilancia, diagnóstico e instalación de unidades de aislamiento.

También se amplió la capacidad de los laboratorios para procesar miles de muestras y, durante julio, comenzaron en Bunia ensayos clínicos para evaluar posibles tratamientos dirigidos contra la variante Bundibugyo.

No obstante, las organizaciones participantes consideran que persisten desafíos importantes, entre ellos el diagnóstico oportuno, la localización de contactos y el fortalecimiento del trabajo con las comunidades, en un contexto marcado por desplazamientos de población, violencia y un sistema de salud sometido a fuerte presión.

MSF informó además que ha distribuido cientos de toneladas de suministros médicos y reforzado las medidas de prevención y control de infecciones en distintos centros de atención.

¿Cómo se transmite el virus del Ébola?

El virus del Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados. La enfermedad puede provocar fiebre hemorrágica, vómitos, diarrea y hemorragias internas.

En el actual brote, la tasa de letalidad se ha situado en un rango aproximado de entre 23% y 32%.

La emergencia sanitaria continúa evolucionando y los esfuerzos permanecen concentrados en contener la transmisión en las provincias del este de la República Democrática del Congo, donde el brote coincide con una compleja crisis humanitaria. Las autoridades y los organismos internacionales mantienen el monitoreo permanente de la situación.

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