LIBERTAD DE EXPRESIÓN
LA DEBILIDAD DE MORENA A FLOR DE PIEL
Charly Carreto
La impotencia de la señora de Tarriba se hace cada vez más evidente. Entre los apretones que le dan desde Palenque, los integrantes de su gabinete que no acatan bien las instrucciones y se inventan hallazgos y detenciones que no existen, como le pasó a la fiscal general de la República, Ernestina Godoy.
Pero donde no encuentra la salida la inquilina de Palacio Nacional es con la prensa.
Es por ello que ahora será más delito hacer un meme de los ignorantes morenistas que darle seguimiento a los huachicoleros de alto nivel que están en Morena o dar una razón real de presuntos fraudes en Segalmex, en Pemex, en el IMSS Bienestar y sobre todo de la gran corrupción que existe en el Infonavit.
Les molesta mucho que los medios de comunicación ventilen su ignorancia política y su ignorancia para gobernar, es por ello que no quieren que lo hagan y eso se pagará con cárcel.
Cada día se le cuestionan más los problemas que existen en salud, los asuntos de los gobernadores involucrados con la delincuencia organizada, los delitos de alto impacto y muchos otros más, a los que no da una respuesta concreta.
Los argumentos de la señora de Tarriba se han acabado y lo real es que no sabe contestar, ejemplo: ¿Qué tiene que ver la deuda de otros países con la que tiene México? Nos interesa saber cómo se va a pagar esa deuda, no si hay países más endeudados que México.
Una muestra más de la ignorancia presidencial.

DE SALIDA: Qué vergüenza la que le hicieron pasar a la gobernadora Delfina Gómez en días pasados, donde se hizo entrega de títulos de propiedad y al término del evento algunos de los choferes no querían dejar subir a los invitados que llegaron al Centro de Convenciones de Toluca, porque no les habían pagado el viaje.
¿Quién fue el responsable de esta pifia, el área de logística, el área administrativa o la Oficialía Mayor?
La pregunta queda en el aire, pero si los subordinados de la gobernadora Delfina no saben qué se tiene que hacer en estos casos, hay que poner orden al interior de la administración.

PARA CERRAR: El PRI en decadencia.
En política, los números pueden engañar cuando se leen sin contexto. Melissa Vargas llegó este lunes a entregar muchas firmas reunidas para respaldar una petición sobre el presupuesto municipal. Sobre el papel, la cifra parecía suficiente para construir una demostración política importante. Sin embargo, la cobertura del acto registró una protesta encabezada por figuras priistas y la entrega formal de las firmas a Shantall Zepeda para llevar el planteamiento al Cabildo; no documentó una movilización multitudinaria alrededor de ellas.
Ahí está quizá la parte políticamente más interesante del episodio. Una cosa es conseguir que miles de ciudadanos coincidan con una petición concreta y otra muy diferente conseguir que esos mismos ciudadanos quieran acompañar a quienes la promueven. La inconformidad con un problema cotidiano puede generar una firma; convertirla en identificación partidista requiere confianza, liderazgo y una estructura que hoy el PRI ya no puede dar por sentada.
Durante décadas ocurría exactamente lo contrario. Al priismo mexiquense le sobraban estructuras, organizaciones, dirigentes y personajes capaces de llenar cualquier fotografía. Bastaba la convocatoria partidista para poner en funcionamiento una maquinaria política que parecía inagotable. Hoy sus actos permiten una lectura muy diferente: son unas cuantas figuras las que intentan mantener presente a un partido que perdió buena parte de la centralidad que durante generaciones ejerció en el Estado de México.
Melissa Vargas y Shantall Zepeda aparecen así como rostros visibles de un priismo toluqueño mucho más reducido que aquel que alguna vez gobernó prácticamente sin contrapesos. No significa que el PRI haya desaparecido ni que carezca de electores. Significa algo políticamente más profundo: ya no tiene alrededor de sus siglas aquella capacidad automática para ordenar, convocar y amplificar.
Y esa es una diferencia que ninguna petición digital puede ocultar.
El contraste con el presidente municipal también importa. Toluca no es una ciudad donde todo esté resuelto, pero tampoco una ciudad detenida. El Ayuntamiento tiene actualmente un programa de 136 obras distribuido en las 48 delegaciones y mantiene trabajos de infraestructura y rehabilitación en distintos puntos del municipio. En alumbrado, el gobierno reportó en agosto más de 56 mil luminarias activas y 46 mil 530 intervenciones de rehabilitación, mantenimiento, ampliación o sustitución. Son cifras oficiales que deberán medirse por sus resultados, pero describen una administración con acciones en ejecución.
Por eso reducir la discusión pública a la idea de una ciudad abandonada puede servir para un acto opositor, pero explica muy poco de lo que realmente ocurre.
Lo anterior dice que todavía puede encontrar temas capaces de despertar inconformidad. Dice que Melissa Vargas todavía consigue colocar asuntos en la discusión. Dice que Shantall Zepeda utilizará su posición en el Cabildo para llevarlos a la mesa.
Pero también deja una pregunta mucho más incómoda: ¿Dónde está el resto del partido?
Porque hubo un tiempo en que alrededor de una iniciativa semejante habrían aparecido sectores, organizaciones, dirigentes, exalcaldes, legisladores y buena parte de aquella extensa familia política que acostumbraba a arropar cualquier movimiento priista.
Por eso quienes hablan de un PRI desdibujado encuentran aquí una fotografía útil. No porque muchas personas hayan dejado de exigir resultados, sino precisamente porque miles pueden hacerlo sin sentir la necesidad de acompañar políticamente a quienes pretenden representar su inconformidad.
Las firmas llegaron.
Lo que el PRI sigue buscando es algo bastante más difícil de recuperar: el acompañamiento.
¡Alguien lo tenía que decir!
carretocharly@yahoo.com.mx
Presidente de la APLE en el Estado de México
