octubre 4, 2026

Redes sociales y referencias a ataques escolares, bajo la lupa tras agresión en secundaria de Torreón

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2 de octubre 2026.- La actividad en redes sociales de los dos hermanos gemelos de 18 años detenidos por el ataque ocurrido ayer en la Secundaria General Número 13 “Justo Sierra Méndez”, en el ejido La Unión, en Torreón, se ha convertido en uno de los principales ejes de la investigación.

Los jóvenes, conocidos en la comunidad como “Los Cuates”, son exalumnos del plantel y permanecen a disposición de las autoridades después de la agresión que dejó sin vida a la subdirectora Nery Edith Nevárez González, de 56 años, además de cuatro personas lesionadas. La Fiscalía General del Estado de Coahuila ha señalado que fueron utilizados principalmente objetos punzocortantes y petardos, y descartó hasta ahora el empleo de armas de fuego.

Fiscalía indaga su entorno digital

El fiscal general de Coahuila, Federico Fernández Montañez, confirmó que entre las pertenencias de los detenidos fueron encontradas fotografías e impresiones relacionadas con responsables de ataques cometidos anteriormente en escuelas y universidades de otros países.

De acuerdo con el funcionario, las primeras entrevistas también han aportado indicios de que los hermanos buscaban identificarse con grupos que exaltan a autores de este tipo de agresiones. La investigación se desarrolla en coordinación con instituciones federales de seguridad e inteligencia para establecer hasta dónde llegaban esos contactos o afinidades.

Hasta ahora, la Fiscalía no ha informado que los jóvenes pertenecieran formalmente a una organización determinada ni ha establecido que terceras personas participaran en la preparación del ataque.

Un mensaje publicado antes de los hechos

Entre los elementos que están siendo revisados aparece una cuenta de TikTok atribuida a uno de los detenidos, en la cual se difundieron imágenes de armas, explosivos, prendas y símbolos relacionados con autores de ataques anteriores.

Un día antes de los hechos apareció en ese perfil el mensaje “Mañana será mi retribución”. También quedó registrada la intención de realizar una transmisión en vivo, aunque el usuario manifestó que no disponía de saldo suficiente para hacerlo.

Estas publicaciones son relevantes porque podrían ayudar a establecer si existió una planeación previa, aunque corresponde a la investigación ministerial determinar quién administraba exactamente la cuenta, el contexto de los mensajes y su valor como evidencia.

¿Qué significa TCC y por qué aparece relacionado con el caso?

Entre las referencias detectadas en redes ha comenzado a mencionarse la sigla TCC, correspondiente a True Crime Community.

No se trata simplemente de personas interesadas en documentales o investigaciones sobre crímenes. Especialistas que han estudiado esta subcultura digital distinguen un sector de TCC caracterizado por la admiración, idealización o imitación de autores de ataques masivos, especialmente agresores de escuelas. Estas comunidades se desarrollan principalmente a través de plataformas sociales, foros y servicios de mensajería.

En algunos espacios, los usuarios emplean siglas, números, imágenes, prendas, frases y referencias indirectas para identificar a determinados agresores o acontecimientos. También existen videojuegos y recreaciones digitales de ataques reales que circulan dentro de estos círculos.

Los números que aparecen en nombres de usuario, publicaciones o imágenes no tienen un significado único y universal dentro de TCC. Algunos pueden remitir a fechas, cifras asociadas con acontecimientos concretos, iniciales codificadas o símbolos tomados de otras subculturas extremistas. Por ello, atribuir automáticamente un significado determinado a cualquier combinación numérica sería incorrecto.

Organizaciones especializadas en extremismo digital han documentado, por ejemplo, que ciertos integrantes de estos espacios adoptan códigos numéricos procedentes de movimientos neonazis o de otras comunidades radicales, pero esto no permite afirmar que cualquier usuario de TCC comparta esas ideologías.

Columbine y otros atacantes aparecen como referentes

Una de las características documentadas de los sectores más extremos de TCC es la constante referencia a responsables de ataques escolares anteriores, entre ellos los autores de la masacre de Columbine, ocurrida en Colorado, Estados Unidos, en 1999.

Estas referencias pueden aparecer mediante fotografías, ropa similar a la utilizada por los agresores, frases, fechas, ediciones de video o recreaciones realizadas dentro de videojuegos. Investigadores especializados han documentado que este fenómeno se ha reproducido en distintos países y que algunos autores de ataques recientes habían participado previamente en esos entornos digitales.

En el caso de Torreón, la Fiscalía ha confirmado que los hermanos tenían material relacionado con autores extranjeros de agresiones similares, pero todavía no ha identificado públicamente todos los personajes, códigos o comunidades concretas que aparecen en el material asegurado.

También se investiga una posible afinidad con comunidades incel

Otra línea que aparece en las indagatorias es una eventual cercanía con espacios conocidos como incel, término derivado de involuntary celibate o “célibe involuntario”.

La posible conexión surgió después de revisar el contenido digital atribuido a los jóvenes y de testimonios recabados tras el ataque. Un estudiante señaló que los agresores profirieron amenazas dirigidas contra mujeres después de detonar petardos dentro del plantel.

Sin embargo, hasta ahora la Fiscalía no ha establecido que los detenidos pertenecieran a un grupo incel ni que esa fuera la motivación definitiva del ataque.

No habría existido una víctima previamente seleccionada

Las primeras investigaciones tampoco apuntan a que los hermanos ingresaran al plantel específicamente para atacar a la subdirectora o a alguna otra persona en particular.

Fernández Montañez explicó que la secundaria habría sido elegida por dos factores: estaba cerca de su domicilio y ambos conocían las instalaciones porque habían sido alumnos del lugar. La agresión, según los primeros datos ministeriales, comenzó contra las personas que encontraron dentro de la institución.

Habitantes del ejido intervinieron posteriormente, lograron someter a los jóvenes y los entregaron a las autoridades.

La investigación ahora busca reconstruir qué ocurrió antes del ataque

El esclarecimiento del caso ya no se concentra únicamente en lo sucedido dentro de la secundaria. Las autoridades están reconstruyendo también las horas y días anteriores, el contenido consultado y publicado por los detenidos, sus comunicaciones y las comunidades digitales con las que pudieron interactuar.

El punto central será establecer si las referencias a agresores anteriores, las publicaciones de TikTok, los objetos encontrados y los mensajes difundidos antes del ataque corresponden únicamente a una fascinación previa o si formaron parte de un proceso concreto de preparación e imitación.

Por ahora, esa relación continúa bajo investigación y no existe una conclusión oficial sobre la motivación definitiva de “Los Cuates”.

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