Políticos de origen mexicano hacen historia en elecciones que debilitan a Trump
4 de noviembre 2026.- Las elecciones de medio mandato en Estados Unidos dejaron un nuevo escenario político para el presidente Donald Trump, luego de que el Partido Demócrata recuperara el control del Congreso y conquistara importantes gubernaturas republicanas. Entre los resultados más destacados para México figuran las victorias de dos políticos de ascendencia mexicana en Texas y California, los estados más poblados del país.
La jornada electoral del martes también modificó la composición del Senado, donde los demócratas consiguieron arrebatar siete escaños a sus adversarios y aseguraron una mayoría que les permitirá ejercer mayores contrapesos sobre la administración republicana.
Texas rompe con tres décadas de gobiernos republicanos
Uno de los cambios más significativos ocurrió en Texas, donde la demócrata Gina Hinojosa derrotó al gobernador Greg Abbott, quien buscaba mantenerse en el cargo por un cuarto periodo.
Hinojosa será la primera mujer latina en gobernar la entidad y pondrá fin a una sucesión de administraciones republicanas iniciada en 1995.
La gobernadora electa tiene vínculos familiares directos con México. Su madre, Crisanta Guerra Lozano, nació en San Luis Potosí, mientras que su padre, Gilberto Hinojosa, es un político estadounidense de ascendencia mexicana.
Texas también registró otro resultado relevante: James Talarico consiguió un escaño en el Senado federal, convirtiéndose en el primer demócrata elegido para ese cargo por el estado desde 1988.
California tendrá un gobernador de raíces jaliscienses
En la costa oeste, Xavier Becerra ganó la elección para suceder al gobernador Gavin Newsom, manteniendo California bajo control demócrata.
Becerra, quien anteriormente fue fiscal general estatal y secretario de Salud durante el gobierno de Joe Biden, tiene ascendencia mexicana por ambas ramas familiares.
Su madre nació en Jalisco, mientras que su padre creció en Tijuana, Baja California.

Con su victoria, Becerra se convertirá en el primer latino elegido directamente gobernador de California, un estado que en el siglo XIX ya había tenido un mandatario de ascendencia mexicana mediante sucesión constitucional.
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó este miércoles las victorias de ambos políticos, subrayando la participación de los mexicoamericanos en las instituciones estadounidenses.
Demócratas recuperan el poder legislativo en Washington
En el ámbito federal, la elección dejó al Partido Republicano sin las mayorías que mantenía en el Congreso.
Los demócratas consiguieron el control de la Cámara de Representantes, al superar los 218 escaños necesarios, y también aseguraron la mayoría en el Senado, donde alcanzaron al menos 54 posiciones junto con sus aliados, frente a 44 republicanas en el corte electoral consultado.
Entre las conquistas senatoriales destacan Carolina del Norte, Ohio, Iowa, Kansas, Maine y Carolina del Sur, además de Texas.
En Michigan, el demócrata Abdul El-Sayed derrotó al republicano Mike Rogers, permitiendo que su partido conservara un escaño fundamental para mantener la nueva mayoría.
Los resultados también favorecieron a los demócratas en diversas gubernaturas, entre ellas Georgia, Iowa y Ohio, que anteriormente estaban en manos republicanas.
Un nuevo escenario para la relación entre México y Estados Unidos
Con las victorias registradas, los cuatro estados estadounidenses que comparten frontera terrestre con México —California, Arizona, Nuevo México y Texas— estarán gobernados por demócratas a partir de 2027.
Esta configuración adquiere relevancia por la participación de dichas entidades en asuntos relacionados con comercio, infraestructura fronteriza y coordinación regional, aunque las principales decisiones de política exterior corresponden al gobierno federal estadounidense.
Para Trump, el resultado electoral significa perder el respaldo mayoritario del Congreso durante la segunda mitad de su mandato.
A partir de enero, los demócratas podrán dirigir las comisiones legislativas, fiscalizar las decisiones del Ejecutivo y condicionar la aprobación de nuevas leyes.
Así, las elecciones no solo dejaron un cambio en el equilibrio político de Washington, sino también un hecho histórico para la comunidad de ascendencia mexicana en Estados Unidos, con representantes de ese origen al frente de Texas y California.
