noviembre 7, 2026

Hallan piezas desprendidas del avión que se estrelló en Florida

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5 de noviembre 2026.- La investigación del accidente del Learjet 60, ocurrido el pasado domingo en el condado de Palm Beach, Florida, ha revelado nuevos indicios sobre los momentos previos al impacto que dejó nueve personas fallecidas. Autoridades estadounidenses confirmaron que varias piezas de la aeronave se desprendieron mientras todavía se encontraba en el aire.

La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) informó que parte del elevador izquierdo, una superficie de control ubicada en la cola, fue localizada en tres fragmentos, a distancias de entre 2.1 y 6.1 kilómetros del sitio donde cayó el avión.

Este hallazgo resulta relevante para reconstruir la secuencia del siniestro, aunque todavía no se ha determinado si el desprendimiento contribuyó a la pérdida de control o fue consecuencia de las fuerzas que experimentó la aeronave durante su descenso.

Encuentran restos de un motor y fragmentos en viviendas

En una actualización difundida este jueves, la NTSB confirmó que los equipos de investigación también recuperaron parte de uno de los motores, mientras continúan las excavaciones en el lugar del impacto.

Asimismo, se han localizado fragmentos sobre techos de viviendas y otros inmuebles cercanos. Las autoridades investigan incluso el origen de una pieza metálica que atravesó el tejado de una casa, aunque todavía no han establecido si pertenecía al avión.

Los investigadores buscan determinar cómo se produjo la fragmentación de la aeronave y qué relación tuvo con la emergencia reportada por la tripulación.

Nuevos videos muestran la violencia del accidente

En los últimos días también han circulado nuevas grabaciones del momento del desplome, captadas desde distintos puntos de la zona, que muestran la caída del Learjet y la magnitud del impacto.

Los registros de vuelo indican que la aeronave experimentó un descenso fuera de control, con velocidades verticales superiores a 32 mil pies por minuto durante los últimos instantes de seguimiento.

Antes de la emergencia, los pilotos habían reportado condiciones de turbulencia y formación de hielo, por lo que solicitaron modificar su altitud.

El avión, identificado con la matrícula N722BD, viajaba de Austin, Texas, hacia las Bahamas cuando ocurrió el accidente.

Hasta ahora, la NTSB no ha establecido una causa definitiva. El análisis de los componentes recuperados, las condiciones meteorológicas y los registros de vuelo será fundamental para esclarecer qué provocó que la aeronave perdiera el control y se precipitara sobre Florida.

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