julio 14, 2026

Módulo japonés despliega nanosatélite Gxiba-1, hecho por estudiantes mexicanos para monitorear volcanes

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3 de febrero de 2026.- Este martes México alcanzó un nuevo logro en materia de tecnología espacial con la liberación exitosa del nanosatélite Gxiba-1, desarrollado por estudiantes y académicos de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP).

El dispositivo fue desplegado desde la Estación Espacial Internacional (EEI) mediante el mecanismo japonés J-SSOD, como parte de una operación coordinada por la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA).

Un proyecto universitario que ya opera desde el espacio

Durante una rueda de prensa, autoridades universitarias y el equipo del proyecto destacaron la relevancia del acontecimiento. El rector Emilio Baños Ardavín subrayó que el Gxiba-1 es el segundo satélite diseñado, construido y puesto en órbita desde México, lo que confirma la capacidad del talento joven en ingeniería aeroespacial.

Primer contacto y arranque de operaciones

El director científico del proyecto, Héctor Simón Vargas, informó que el 4 de febrero, durante el primer sobrevuelo del satélite sobre Puebla, se establecerá la primera comunicación oficial con el Gxiba-1.

En ese momento se le dará la instrucción de capturar su primera imagen, marcando el inicio formal de la etapa operativa y la recepción de datos desde órbita baja.

Integrantes del área de operación de misión destacaron que el despliegue exitoso es resultado de meses de preparación técnica. Carlota García, responsable del área, explicó que el equipo ya se encuentra listo para procesar la información e imágenes que el satélite enviará.

Por su parte, Sara Zayas resaltó el carácter histórico del proyecto, al tratarse de una experiencia pionera en la que estudiantes mexicanos participan directamente en una misión espacial real.

Observación volcánica y prevención de riesgos

El Gxiba-1 es un CubeSat 1U diseñado para operar en una órbita aproximada de 400 kilómetros de altitud. Su misión principal es la observación de volcanes activos en México, con énfasis en el Popocatépetl.

Mediante sensores ópticos, el satélite podrá captar imágenes, identificar emisiones de gases, cambios térmicos, movimientos en la superficie y dispersión de ceniza. La información generada será útil para instituciones como Protección Civil y el CENAPRED, fortaleciendo la prevención de riesgos naturales.

Además de su función científica, el Gxiba-1 incorpora sistemas de comunicación de emergencia en banda UHF, así como enlaces con la constelación Iridium, lo que permitirá enviar alertas rápidas a estaciones terrestres en México.

La misión tiene una duración estimada de 12 meses, periodo en el que el equipo de la UPAEP dará seguimiento continuo a las transmisiones y análisis de datos.

Un paso clave para la innovación espacial en México

El despliegue del Gxiba-1 representa un ejemplo exitoso de colaboración internacional entre México y Japón, y refuerza el papel de la educación superior como motor de innovación aplicada.

Con este nanosatélite ya en operación, México avanza hacia una mayor autonomía en la generación de información estratégica, con aplicaciones directas en seguridad, ciencia y desarrollo sostenible.

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